Skip to main content

Mar del Plata: ¿Una ciudad “amigable” con los adultos mayores?

febrero de 2018

(5.738 c.) 

La tendencia hacia la urbanización y el crecimiento demográfico de las ciudades se encuentra en pleno auge en el mundo contemporáneo. América Latina es una de las regiones más urbanizadas del mundo, con perspectivas de que, para el 2030, más del 80% de la población viva en áreas urbanas. Este fenómeno de urbanización va asimismo acompañado por otra importante tendencia global, el creciente envejecimiento poblacional.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que en el 2006 el porcentaje de personas mayores de 60 años en el mundo rondaba el 11% de la población total. Hoy dicha cifra alcanza el 13% (aproximadamente 962 millones de personas), con perspectivas de que conforme crezcan las expectativas de vida, pueda duplicarse para 2050 y triplicarse para el año 2100.

En América Latina 1 de cada 10 habitantes supera actualmente los 60 años, y se espera que para el 2030 dicha relación alcance a 1 de cada 6, y que en 2050 sea de 1 por cada 4 habitantes. 

En Argentina, según el último Censo Nacional, 1 de cada 10 argentinos tiene más de 65 años. Y este porcentaje se incrementa levemente en la provincia de Buenos Aires, territorio que concentra el 39% de población del país, y en donde los adultos mayores alcanzan el 11,7% de la población total.

En el Partido de General Pueyrredón, desde 1991 se viene observando un incremento en el porcentaje poblacional de adultos mayores, tendencia acompañada por un decrecimiento en la participación de los jóvenes sobre la población total. Así, en los diez años que transcurrieron entre los dos últimos censos (2001-2010) la población joven local (0 a 14 años) cayó de 23,4% al 21,5%, mientras que la de adultos mayores (65 años y más) creció de 13,9% al 14,2% del total.

En términos absolutos, esto significa que –según el INDEC- actualmente residen en el Partido de General Pueyrredón 88.173 adultos mayores, lo que representa un 14,2% de la población, guarismo mayor que la media nacional (10,2%) y provincial (11,7%).

En este escenario caracterizado por una importante presencia de adultos mayores, resulta interesante analizar los principales hallazgos de una reciente encuesta realizada por la Universidad Fasta que indaga en las percepciones que los adultos mayores tienen sobre la ciudad y que, más allá del debate sobre jubilaciones que en muchos casos no alcanzan para vivir dignamente, permite evaluar si Mar del Plata es o no una ciudad “amigable” con este grupo poblacional.

Según el relevamiento, los adultos mayores de Mar del Plata manifiestan una multiplicidad de deseos y expectativas en relación a las actividades que les gustaría realizar en esta nueva etapa de su vida. De esta forma, los adultos mayores marplatenses derriban el mito de la inactividad y pasividad.

Entre las principales actividades señaladas se encuentran la gimnasia y el deporte, las actividades artísticas y los cursos de formación, lo que evidencia que no es la falta de motivación personal lo que les impide acceder a dichas actividades. En este sentido, el 28% dice no realizar algunas de esas actividades por los costos y la imposibilidad de abonarlos. Por otro lado, están los que por impedimentos físicos no pueden acceder a los mismos (19%) y por último, quienes no tienen cómo ir o les queda lejos de sus hogares (11%). 

En resumen, casi 6 de cada 10 adultos mayores no realiza actividades por cuestiones que se podrían abordar con políticas públicas: subsidiando cursos, adaptando el transporte público y la infraestructura urbana, potenciando las ofertas recreativas, educativas y culturales para los adultos mayores con una mejor distribución geográfica, entre otras medidas que un municipio moderno y activo podría llevar a cabo.

El transporte público es sin dudas uno de los principales obstáculos que los adultos mayores encuentran para su desarrollo: casi 7 de cada 10 considera que el transporte es una limitación, ya sea por el tiempo de espera, la inseguridad en las paradas o la accesibilidad. Evidentemente, el actual esquema de movilidad pública no satisface las demandas de los más grandes de la ciudad.

Si la movilidad de cada persona, y el buen tiempo acompaña, hay muchos trayectos que se pueden hacer a pie en la ciudad. Sin embargo 5 de cada 10 adultos mayores indica que las veredas también representan un serio obstáculo a la hora de emprender un desplazamiento. De este modo, 8 de cada 10 reconoce que las veredas rotas y la falta de rampas son también otros limitantes.

Incluso quienes afirman en la encuesta que Mar del Plata es una ciudad “amigable” para los adultos mayores, reconocen que aún restan muchas cuestiones por mejorar. En este sentido, y entre los principales reclamos encontramos la inseguridad, el ya mencionado estado de las calles y veredas, la construcción de más rampas (y la no obstrucción de las existentes), mejores condiciones de higiene y limpieza en la vía pública, entre otras.

Ninguna transformación positiva de una ciudad ocurrirá sin planificación estratégica y decisión política de los responsables estatales. En este marco, es imprescindible y urgente implementar políticas públicas que estén a la altura de las necesidades y las expectativas de este cada vez más importante sector de nuestra población.

En pleno siglo XXI cabe cuestionar la visión tradicional sobre los adultos mayores como actores pasivos de la sociedad, para pasar a considerarlos como un sector que adquiere cada vez más vitalidad y autonomía.

Mar del Plata debe constituirse en un agente facilitador y promotor de oportunidades para los adultos mayores, y no en un limitante para concretar sus objetivos. Y esto, sin dudas, nos invita a repensar y planificar nuestra ciudad teniendo a la accesibilidad e integración de los adultos mayores como eje central.



Para conocer más sobre el tema te invitamos a descargar el siguiente archivo con información complementaria.